Eros, el Amor, (Cupido entre los romanos) a quien los griegos representaban como un jovenzuelo alado portando arco y flechas y una antorcha con que inflamar los corazones, nace de la oscuridad de la Noche y del abismo del Caos, y se muestra como una de las fuerzas fundamentales del Universo. Esta primaria simbologia nos pone al tanto de su poder y su carácter, opuesto en todo al desorden y las tinieblas. El amor se muestra, desde el principio de los tiempos, como un impulso generador y constructivo, y así Venus; la diosa romana de la naturaleza y la primavera simboliza la vitalidad y la alegría de la creación natural. Las leyendas griegas y romanas suponían un apasionado romance entre Venus y Marte, el dios de la guerra, de la discordia y del odio, y de este modo queda cerrado el círculo que une las dos caras de los más profundos sentimientos humanos:
el Amor y el Odio, enlazados para siempre en el corazón del hombre.
Buen amor, loco amor, amor divino, amor humano, amor de poetas, amor de caballeros, amor cortés, amor carnal, amor filial y paternal, amor de claustro y amor de lupanar, amor ciego y amor propio: Todo cabe en la historia del ser humano zarandeado por los sentimientos. Clérigos, filósofos, cortesanos y poetas, todos han dado su parecer en asunto tan sublime y tan liviano. Vamos a hacer un repaso de famosas sugerencias de sentencias, que enfrentan a los antiguos dioses que han regido el corazón humano desde el alba de la humanidad: Venus y Marte.